EMDR

¿Qué es el EMDR?

La mayor parte de las cosas que nos ocurren son asimiladas y se convierten en fuentes de aprendizaje; sin embargo, en ocasiones este sistema innato se bloquea y el recuerdo queda aislado del resto de la red neural de la persona y no se integra, impidiendo que podamos aprender de ello y, sobre todo, causando malestar.

El trauma y las experiencias adversas y estresantes causan desequilibrio en el sistema nervioso, que hace que la información no se procese completamente o se bloquee. Estos recuerdos se almacenan de un modo no procesado y esto impide que podamos aprender de ello.

El objetivo de EMDR es movilizar, fundamentalmente a través de la estimulación bilateral, el sistema innato de procesamiento de la información, para transformar las percepciones almacenadas de modo disfuncional. A través de la estimulación y el enfoque en la desensibilización y el reprocesamiento de los recuerdos traumáticos, esta terapia facilita el procesamiento adaptativo y la reducción o eliminación de la sintomatología.

Uno de los aportes que ha ofrecido el EMDR a la psicoterapia lo constituye el hecho de haber encontrado el modo de acceder a la información almacenada en la memoria, estimular el mecanismo de procesamiento de esta información y llevarla a la resolución.

EMDR no trabaja solamente sobre los recuerdos pasados, sino que aborda también los disparadores del presente y los cambios adaptativos que son necesarios para el futuro. La terapia EMDR se centra en experiencias pasadas, desencadenantes actuales y desafíos potenciales futuros para conseguir cambios en diferentes aspectos:

  • Aliviar los síntomas.
  • Eliminar la angustia asociada a los recuerdos difíciles.
  • Tener una imagen más favorable de uno mismo.
  • Aliviar las molestias físicas.
  • Mejorar la respuesta ante situaciones difíciles o estresantes.
  • Cambiar las expectativas de futuro.

Objetivos EMDR:

  • Desensibilización del trauma: Ayudar a la persona a desensibilizar las respuestas emocionales y físicas intensas asociadas con el trauma, lo que se traduce en reducción de la angustia y la reactividad emocional relacionadas con los recuerdos perturbadores.
  • Reprocesamiento del trauma: Facilitar la revisión y el procesamiento adaptativo de las experiencias traumáticas pasadas. Esto implica integrar el trauma en la narrativa personal de manera más saludable.
  • Reducción de los síntomas: Disminuir o eliminar los síntomas como flashbacks, pesadillas, evitación, ansiedad, miedos, etc.
  • Cambio en las creencias negativas sobre uno mismo: Abordar y cambiar las creencias negativas sobre uno mismo que puedan haber surgido como resultado del trauma, promoviendo una autoimagen más positiva y saludable.
  • Aumento de la autoeficacia: Mejorar la sensación de autoeficacia y capacidad del individuo para afrontar situaciones desafiantes y enfrentar el futuro con mayor confianza.
  • Promoción de la resiliencia: Fortalecer la resiliencia del individuo y desarrollar recursos emocionales para enfrentar futuros desafíos. Se reduce el impacto negativo en la vida diaria y se promueve la adaptación y el crecimiento.

¿Es EMDR para ti?

Si te sientes atrapado en patrones de pensamiento o comportamiento que te impiden avanzar en la vida, EMDR puede ayudarte a desensibilizar y reprocesar estos patrones limitantes. Además, EMDR es conocido por ofrecer resultados efectivos en un período de tiempo relativamente corto. Si estás interesado en un enfoque terapéutico que se enfoque en soluciones y el logro de metas, EMDR puede ser adecuado para ti.

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